Y con un abrir y cerrar de ojos,
tan súbito e inesperado
como un relámpago de luz
que surca el cielo en medio de una gran tormenta
me he encontrado solo frente al final…
M.P.S.P. – 2013
Ya es inevitable e innegable, estoy cerca demasiado cerca de
las puertas del fin, aquellas que marcan el inicio y dan pie a un mundo por
descubrir, ya quedaron atrás el cobijo y la sencillez, doce escalones que permanecerán
en el recuerdo, tatuados quizás en unas prendas rayadas, tatuados solo para
cuando sean necesarios esos recuerdos, que serán capaces de sacar a flote las
convicciones que intenten ahogarse en un océano de dudas…
Y aún así sigo, sigo y seguiré aquí, tal vez no por mucho
tiempo. Encontraré a pesar de lo que suceda eso que prometí hace tantos años…
La felicidad, que esta en las caricias superficiales que tocan el corazón, esa
felicidad presente en una buena conversación para sanar el insomnio, o quizás
esa felicidad que algún día encontrare en algún desierto con un vestido blanco
y una mirada de antes.
Nada nos libra, nada más queda…
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