viernes, 29 de noviembre de 2013

¿Se te hace familiar la imagen del costado?


Y solo en ese momento, solo en ese preciso instante.
Lo entendí todo, como un rápido reflejo impulsivo,
similar a una leve descarga que recorre tu piel
fluyendo por tu ser…
Ese sabor a algo conocido que al igual que un placebo
me hacia sonreír con la hermosa carrera y brincos de las letras,
que con tanta espontaneidad dejaron el inconsciente
para plasmarse en la realidad de conexiones invisibles.
En el primer encuentro que tuve con la misma escena,
debo admitir que huí,
despavorido, atormentado de inseguridades y miedos,
solo decidí correr sin destino alguno,
no sabia como tratar con esas cosas
y en ese momento estaba podrido por dentro,
mas no quería esparcir esa plaga,
no quería ver a gente llorando la perdida de su cosecha
y que lentamente se murieran de hambre,
no era capaz…
Ahora a diferencia de entonces, comprendí.
Aunque fue un proceso lento y lleno de confusiones,
hoy día soy agua, soy tierra, fuego y viento
tal vez no en su máxima expresión,
pero para eso existe el tiempo.
Hoy a diferencia de entonces, deje de lado el miedo.
Y puedo ver en tus ojos - pequeños pero hermosos-
Un misterio, contradicciones, vida y pasión en ellos…
A veces reaparecen en tu espalda,
y entonces arañas mis entrañas.
Y digan lo que digan, crean lo que muchos quieran creer,
hoy a diferencia de ayer estoy seguro,
soy firme y concreto,
sincero y practico,
cercano y demasiado bueno para llegar atrasado – como siempre –
como nunca hoy creo,
que estoy en el lugar donde realmente quiero estar,
encadenado de nada, solo acompañado
donde el tiempo nada tiene que decir,
y nada de el voy a escuchar – pasara lo que tenga que pasar –
tal vez si miras tu mano, en los finos y suaves dedos
encuentres ese pequeño hilo rojo
que envuelve un poco de ti
con el meñique de alguien
que ahora es capaz de ver su reflejo y reconocerlo,
capaz de decidir sin huir,
capaz la incertidumbre afirme mis convicciones.
Y a un grito desesperado de auxilio
llegaste para que recuperara aquello que había perdido,
y que según mis conclusiones

esta en el brillo de tus ojos sinceros.

lunes, 25 de noviembre de 2013

La sorpresa de la muerte

En los instantes en que la bala atravesó su pecho comprendió claramente su destino, el intolerable dolor de un principio se convirtió en paz y armonía, antes de eso sintió como nunca antes, sintió como lo poco y nada de vida que seguía en si se desprendía brutalmente de su ser, arrancando su quebradiza existencia en un abrir y cerrar de ojos. Le era raro poder razonar en esa situación, la lentitud del tiempo ante la muerte era una verdad imposible de evadir, esos segundos previos antes de irse eran los necesarios para encontrar paz consigo mismo. Entonces cuando el pequeño y fino hilo de conciencia se desprendía decidió que era tiempo ya, mas no había nada que hacer solo dejar que el alma salga del frío cuerpo tirado en aquel piso, ya casi se había ido y algo lo mantenía encadenado a ese limbo entre este mundo y el otro, no lo entendía y tampoco lo quería entender…

Domingo feriado fue el día en que todos esos desconocidos entre si se reunieron para despedirlo, recordando su entrega por los demás, los buenos ratos, las cervezas que invito, las veces que dio apoyo incondicional, sus menospreciadas incoherencias hasta entonces. Miles de recuerdos buenos nacieron de todos, diciendo que lo extrañarían a pesar de que en un par de horas estarían emborrachándose donde poco y nada se acordarían de la nueva adquisición del mas allá, le sorprendió que aquel conocido con quien compartió un par de cigarros y unas cervezas los viernes de junio se atreviera a dedicarle unas palabras de agradecimientos y buenos deseos, nunca imagino que ese tipo le tuviera tanto cariño, sintió algo de culpa por no haberlo abrazado cuando tuvo la oportunidad y por no haberle puesto atención cuando le contaba cosas de su vida, una leve lagrima salio de su desvanecida existencia que dio inicio a una lluvia torrencial, de la cual todos corrieron menos ese sujeto, con quien no compartió grandes cosas a su suponer pero que fielmente como un perro cobijo unas flores y cumplió el mas fiel deseo de nuestro ser solo con rociar bencina y lanzar un encendedor prendido al ataúd todavía no enterrado. Solo el fuego acabo con las cadenas que lo unían todavía a este mundo, agradeció con una sonrisa que jamás seria vista por nadie y aprovecho el camino que le quedaba por recorrer a la eternidad misma, el barquero lo vino a buscar, tiro entonces una moneda que recibió a gusto para escoltarlo a lo que no somos capaces de ver pero si de sentir.


El fuego desprendió unas llamas gigantescas azules eléctricas que se conservaban en esa tumba, los rayos de la tormenta se unían a la hoguera y los vientos cantaban rasgando su voz con las hojas de los árboles y con la infinidad de objetos que se interponían en su cantar. Esa era la despedida que siempre quiso y ni idea de cómo se entero ese sujeto, cumplió la ultima voluntad del actual ascendido.

...

Otra vez, ya se hacia rutina. Su inocente intento por dormir se vio opacado por el confuso huracán que hasta el día de hoy seguía arrasando con su mente, tantas dudas condimentadas de decepciones, de irregularidades, de existencialismos baratos. No lograba conciliar el sueño, y paso sus horas libres drogando sus oídos tratando de calmar esa tormenta y descansar… No lo consiguió y solo entonces asumió su estado. Su postura ante tales sentidos era clara, aunque difusa para algunos, tal vez la distancia o la cruda soledad que sentía en su ser era la culpable, la culpable de que repasara una y otra vez las escenas como película; adelantando, retrocediendo y pausando a gusto, solo para entender en que momento todo ocurrió… Y con cada escena que pasaba las excéntricas dudas fueron dándose respuesta a si mismas, pero aun así el real deseo suyo era volver a esas escenas y no solo verlas, sino que actuar otra vez de manera diferente. “Si las cosas cambiaran todo seria mejor” esa premisa hostigaba su mente brutalmente, pero entendía demasiado bien el efecto mariposa como para que esa afirmación carente de realidad tuviera sentido.


-Quizás ella esperaba que yo hiciera algo mas, a lo mejor no esperaba nada de mi y solo me estoy volviendo loco con la incertidumbre que yo mismo me plantie – Se decía frente al espejo -  Pero la realidad era otra. Todo sigue su curso, independiente de lo que pase es la vida misma quien se encarga de que así sea, y por un lado lo hacia feliz pensar en que ella estaba bien, para su disfuncional sentir era el único consuelo. Ya era demasiado temprano, y el reloj se detenía como cuando solía fumar en una banca del forestal, tratando así de llegar a otro mundo al cual solo pudo entrar una o dos veces, ya que en la tercera oportunidad el mismo arrojo lejos la llave de ese mundo – sin pensarlo, o tal vez por pensarlo demasiado – Entre tantas dudas solo podía conciliar el sueño con la esperanza de que mañana no se sentiría tan solo como ayer, y por mas compañía que tuviera su sentir seguía vacío, a pesar de la notable risa que repercutiera en las paredes seguía igual que hoy, solo hoy día encontró la clave ante tanto misterio… Misterio reflejado en escritos inexistentes, en melodías que todos encontraban relajantes, armoniosas y esperanzadoras pero que no eran capaz de comprender realmente, misterio envuelto en cicatrices que no eran vistas por cualquiera, misterio que no seria resuelto por nadie, hasta que ya se hizo demasiado y decidió dar fin al misterio… Su cuerpo frío ya no poseía esa calurosa ternura, la sensibilidad de esas manos capaces de calmar el peor de los problemas se había ido y la variable pero característica mirada de desconcierto se había quitado de sus ojos para llevarse consigo el misterio que está donde tiene que estar.

El cobijo de unas palabras que intentan traducir un huracán desconcertado es lo que mantiene.

domingo, 24 de noviembre de 2013

¿De verdad estoy aquí?

Y con un abrir y cerrar de ojos,
tan súbito e inesperado
como un relámpago de luz
que surca el cielo en medio de una gran tormenta
me he encontrado solo frente al final…
M.P.S.P. – 2013

Ya es inevitable e innegable, estoy cerca demasiado cerca de las puertas del fin, aquellas que marcan el inicio y dan pie a un mundo por descubrir, ya quedaron atrás el cobijo y la sencillez, doce escalones que permanecerán en el recuerdo, tatuados quizás en unas prendas rayadas, tatuados solo para cuando sean necesarios esos recuerdos, que serán capaces de sacar a flote las convicciones que intenten ahogarse en un océano de dudas…

¿De verdad estoy aquí? Ya es obvia la respuesta, y la incertidumbre de su certeza es lo que me permite seguir con la mirada que tengo, seguir con las canciones en mi cabeza y seguir con mi corazón latiendo. 

Y aún así sigo, sigo y seguiré aquí, tal vez no por mucho tiempo. Encontraré a pesar de lo que suceda eso que prometí hace tantos años… La felicidad, que esta en las caricias superficiales que tocan el corazón, esa felicidad presente en una buena conversación para sanar el insomnio, o quizás esa felicidad que algún día encontrare en algún desierto con un vestido blanco y una mirada de antes.


Nada nos libra, nada más queda… 

sábado, 23 de noviembre de 2013

Cronicas de Mochila II

Su mirada se centraba en el techo, trataba de reorganizar sus pensamientos y apaciguarlos para poder dormir un poco mas, para su mala suerte el sonido periódico y molesto del reloj que decoraba pasivamente su habitación lo irritaba cada segundo mas. El tiempo era su peor enemigo, quien jugaba con su mente y con su destino, mostrándole en ocasiones recuerdos de un mañana que no existe para solo divertirse un poco. Mientras tanto su mente seguía, macabra pero dulcemente, celebrando su anarquía. De repente el reloj se precipito al piso, rompiendo con el todo su mecanismo y consiguiendo el descanso de nuestro amigo.

Ya se hacia tarde, se despidió y salio corriendo – como de costumbre – con el pulso acelerado, su respiración trataba de seguir a un ritmo normal. Un par de cuadras bastaron para que se detuviera a descansar, ya era tarde, de todos modos el atraso no cambiaria si corría mas rápido que la brisa aquella, que pasaba a su lado solo para darle un poco de animo y alegría al recorrido.

Media hora tarde, afirmaba el reloj de ella, y la sonrisa de el al ver esos ojos a la distancia no podía ser mas que evidente, un perdón por la demora se silencio con un tierno beso que dio paso a la eternidad de los 10 segundos. Recorriendo todo su ser, jugando con los erizados vellos de su brazo, haciendo que el corazón se exasperara… Notó la diferencia durante la primera milésima de segundo, no era alguien más, sino que era alguien para más. Le dio paz y guerra, llevando el espíritu de nuestro servidor más allá de la Vía-Láctea. Pasando por champañas de supernovas, rodeando anillos planetarios y finalizando el recorrido como una estrella fugaz libre de tiempo. No entendía como unos dedos entrecruzados condimentados de un simple beso pudiese ocasionar tanto alboroto en su ser.

Después de una larga caminata, de conversaciones profundas, de momentos de niñez en éxtasis, tuvieron que finalizar esa odisea del día. Que pronto volvería por mas, al igual que un adicto. El gran miedo que ambos sintieron en un comienzo se dio por finalizado, ya no era necesario temerle a necesitarse, simplemente ahora era un hecho y mas aun.

Con el correr de los días el no entendía como alguien podía ocasionar tanta alegría en si, solo un ermitaño comprende y aprecia con valor el regalo de la compañía, y mientras el pequeño rocío velaba la niñez de ella, no podía apartar su mirada, el desenfoque a todo lo demás era invariable.

Y aun a la distancia podía sentir esas marcas que quedaron como un recuerdo interesante de un porvenir misterioso.


Y cambiando de enfoque, un jueves por la tarde encontró en su habitación – a pesar del desorden – un escrito de antaño, que decía fuerte y claro… “Ve fuera, en lo que no puedes ver todavía se encuentra tu destino. Encuéntralo.” No lo dudo ni dos segundos y comenzó a preparar su odisea, trazando en un papel blanco su propia ruta entendió que lo que sucedería en el próximo tiempo era partir de cero, y ante esa verdad sonreía durante el sueño… 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Crónicas de Mochila I

Sus ojos despertando desprendían un cansancio casi absurdo, sentía demasiada calor como para seguir durmiendo, donde el deseo por un poco de agua se volvió casi incontrolable. Esquivando un par de cachureos logró salir de la carpa, donde al lado de una fogata ya apagada en su totalidad se encontraba una antigua cantimplora, que generó en su ser una felicidad exuberante. Ya finalizada su tarea dio inicio a lo que mas rechazo le generaba, ordenar. Al menos tardó media hora en poner todo en su lugar y así poder seguir su camino. Su memoria fallaba, no recordaba con quienes estuvo anoche, aquellos que de día huyeron quizás para seguir con sus respectivos caminos, suspirando una serie de recuerdos difusos prosiguió…

La carretera se hacia con cada paso mas eterna, de manera inimaginable, con una lucha interna, un fiel deseo de querer llegar a cualquier lugar sin importar donde, siguió su pequeña pero gran odisea.


Solo cerró los ojos por medio segundo para nosotros, pero para su imaginación fueron eternidades… Parecía la típica escena de un hippie de los años 60’s que consume LSD un arcoiris de colores penetrando su entorno conciente, variedad de sensaciones engañosas y fuera de lo normal, y visiones típicas de alguien con problemas para distinguir la realidad de lo irreal. Y así fue como sin saberlo llegó al lugar que siempre quiso estar sin saberlo exactamente. Todo le era bastante difuso, no se sentía del todo bien pero esa sensación otra vez… No lo entendía, al menos no por ahora.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Vuelvo

Y vuelvo, así es vuelvo para no quedarme, regreso para disfrutar de los porqués y para comprender… que todo sigue a su corriente, que las aves buscan climas cálidos en invierno y que las coincidencias no existen, a su vez las nubes grises jamás traen pena como todos creen.

Lo afirmo y lo niego, soy tan firme como vulnerable, tan atento como irresponsable, tan puntal para llegar tarde.

Al parecer con un par de sorpresas se vive mejor, no trates de negar lo innegable, somos lo que somos, sin importar lo que podríamos llegar a ser. Aposté por mis dudas y caí en la decepción, ahora que ya no tengo dudas, el callejón de las decepciones está un poco más lejos – quizás – o tal vez eso es lo que quiero creer.

Todo sigue su curso donde vuelvo para encontrar el mío y marcharme, es parte mi vida, mi real esencia… Bienvenido aquel o bienvenida aquella que lo acepte y comprenda, pero no basta con eso. La sorpresa y los impulsos… ¿Son mis debilidades o mis fortalezas? De todas maneras vuelvo y aquí estoy para decir con seguridad lo único que nunca fui capaz de decir con anterioridad, la dispersión que en algún momento inicie ya acabó, y con ese fin comienza el efecto contrario… La naturaleza actúa en conjunto al azar.


Vuelvo para conseguir una cosa… Caminar lento y aprovechar del paisaje del recorrido más que apurarme y preocuparme por un atraso, viva la impuntualidad que muchos dicen odiar y evitar… Damas y caballeros volví. 

sábado, 9 de noviembre de 2013

Mareas cruzadas

Tanto tiempo evitándonos ¿Sin querer?
tantas cosas fueron las que creímos prever,
y sin importarlo nos volvimos a perder
envueltos en la ceguedad de un atardecer

En la noche me dejaste ver
aquello que pretendes esconder
simulando a una estrella fugaz
que solo quiere ver a la luna pasar

Largo a navegar por el destino cambiante,
¿Solo miraras o te pondrás a actuar?
veo misterios al aire

Tanto tiempo en que no nos volvimos a ver
espontáneamente los destinos se cruzaron otra vez,
a las una y media te encontré en mi cabeza

Se que algún día yo seré
un espejismo en tu desierto de tormenta,
donde nada es todo y todo es nada a la vez
una presencia, ausente de piernas

Mientras tanto viviré
en las promesas, corrientes y eternas

Largo a navegar por el destino cambiante,
¿Solo mirarás o te pondrás a actuar?
veo misterios al aire

Solo una pequeña decisión
puede superar al mas grande error,
una palabra, sincera y de playa.
Mareas cruzadas…



lunes, 4 de noviembre de 2013

The masterplan

Era tan simple como escuchar la canción indicada en el momento justo,
cerrar los ojos para dejar que la piel se erizara 
y de esa forma los sabios versos tomaran sentido...
Ahora solo queda volar

domingo, 3 de noviembre de 2013

No logro entender

Compañera
usted sabe 
puede contar 
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar conmigo

En las pequeñas coincidencias - si es que coincidencias eran - nos perdimos...
nos perdimos para encontrarnos.
Nos encontramos hasta querernos,
nos encontramos para apoyarnos y entendernos,
nos encontramos para sentirnos a pesar de lo lejos,
para alegrarnos en los cielos nublados.
Nos encontramos sin siquiera buscarnos,
fue casualidad dirán algunos,
al destino culparan otros...
Yo me atrevo a decir con propiedad
que no importa quien fuese el responsable,
lo que de verdad importa no es el culpable
sino el crimen cometido, aquel hermoso crimen
que en esta ocasión quedará sin resolver
como lo predijo Cerati.

Y aquí en este lugar
es donde puedo ser sincero,
sin miedo a lo que pueda pasar,
porque aquí soy yo,
aquí mis incoherencias toman sentido
mis acciones toman valor
y mi camino encuentra un nuevo rumbo...
Nuevo rumbo lleno de sorpresas,
lleno de miradas sinceras y ojos encantados
por alguien que no tiene miedo de entrecruzar los dedos,
ni seria capaz de negar un abrazo a pesar que estemos casi en verano,
un rumbo donde cerrar los ojos va mas allá,
pequeñas y delicadas caricias
influenciadas por tu esencia
aquella que con el pasar de los días me impregna más,
más y más...

Y no logro entender
que es lo que encuentras en mi torpeza aguda,
mi tono de voz poco agradable al teléfono,
mi inconsistente insistencia de leer supuestos imaginarios
y mi incapacidad de cantar afinado.
De verdad me sorprende como todavía no sales corriendo,
me sorprende como aún sigues leyendo esto
disfrutas mi incoherencias como nadie,
me llamas loco por mis actuaciones
y eso esta bien, lo entiendo.
Pero no logro entender que es lo que te mantiene
mirando tu mano día a día, ya no es solo la derecha
sino que también la izquierda.
Lo siento y te lo agradezco,
tienes valor al quererme aunque todavía no lo digas,
tu mirada habla por ti...
Eso lo aprendí en un par de oportunidades bajo la lluvia
y en ocasiones después de un cerro,
en horas inexactas,
en caminatas varias
y conversaciones amplias...

Tu mirada y sinceridad corrompen
lo que decidí congelar,
gracias por hacer de mi día a día
una preocupación del tuyo,
entiendo que hayas querido huir
los problemas evidentes suelen ser el responsable,
gracias de todas formas por quedarte
y entender que sin importar el caos
hay lugar para una caricia sincera,
quizás la primera de muchas
o la última...
Eso se ve con el pasar de los hechos,
nadie sabe y nadie lo sabrá
por eso esto suele ser tan especial.


viernes, 1 de noviembre de 2013

The Lost Thing

Dentro de la gran variedad de cortometrajes que he visto, este sin dudarlo fue mi favorito. Todos se han sentido aparte de todo, que no pertenecen a donde están y tienen razón... Todos en cierto sentido somos una cosa perdida vagando por el mundo, estos 15 minutos de vídeo me identifican y me hacen sentir bien... Bien como hace tiempo atrás, bien como ayer con unas cervezas y un ron-cola, bien como cuando leo a alguien, bien como cuando sueño porque el sueño es el único lugar donde me encuentro con las demás cosas perdidas. Disfruten del espectáculo...

Lo lamento

Lamento que la palabra lastima mente no exista,
que mis acciones se contradigan,
que en ocasiones tenga mala ortografía,
y mi querer vacile día a día,
supongo que en cierto punto crecí
pero no cuando debí hacerlo,
creo que en cierto punto sufrí y me resigné
cuando no debía hacerlo,
se que dije adiós demasiado temprano
y me di cuenta de eso demasiado tarde quizás,
quizás extraño demasiado la simplicidad del ayer
y la complicidad que sentía tal vez.

Nada era realmente tan complicado
y con el azar en mis manos hice malabares,
mientras tocaba a Pink Floyd recordaba nuestros parecidos,
que en cierto grado parecían anormales y perfectos
llegando hasta el punto de modificar rutinas,
ya no me dormía a las cero cero, ni hablar de la una o de las dos...
Con varios existencialismos y profundidades
fuimos lentamente introduciéndonos en el otro,
tanto así que al dormir podía sentir tus caricias, tu respiración
y en un par de ocasiones hasta tu olor,
no creo que fuera una ilusión de mi mente
solo una especie de conexión entre dos,
y si se donde encontrarte - eso lo tengo claro - pero
pero siempre existe un pero,
quiero renovar la simplicidad
pensé en su momento que la distancia seria ideal...

Hasta que ayer tomando una micro
sin la intención de llegar a algún destino,
pasaron varias cosas...
Primero un sordo-mudo me presto un poema
que al leerlo creí que estaba en una comedia
donde escucharía las risas de un publico falso por aquella ironía,
siendo no esto suficiente, el jefe buena onda prosiguió...
Segundo se subió un amigo de piel morena,
guitarra clara y una conexión rara entre micrófono y 6 cuerdas,
donde entonando 11 y 6 de Fito Paez
comencé a reír y a sonreír,
enrostrándome mis equivocaciones entendí en el buen chileno
que "La cague" en todo sentido.
Solo quería salir de aquella micro y arreglar lo que yo mismo eche a perder,
a mi mala suerte no era tan posible,
y en ese momento mi fiel amigo guitarrista se atrevió a tocar Black,
un semitono abajo, en la misma afinación que la versión que escuchamos en una banca
y me basto para decir y exclamar con asertividad "Soy un imbécil"

Si te digo que tengo ganas de mandar muchas cosas al carajo,
que quiero que llueva y salir bajo la lluvia
en busca de coincidencias,
de humoristas callejeros, de calzoncillos verdes,
trueques de terremotos por cerveza Austral,
colgantes de antaño que disfrutan del atardecer,
cada vez que veo el cielo nublado y con posibilidades de chubascos
me alegro, porque disfruto de mi suerte bajo la lluvia,
allí es cuando realmente apuesto para ganar.

Quizás pido mucho...
una buena compañía, un pequeño juego de manos entrelazadas,
una esencia que me obligue a cerrar los ojos
y un abrazo que haga de mi un corazón delator,
pero tal vez si lo aceptaras tendrías por lo menos
un instante para ver que por primera vez en meses
no quiero cambiar de decisión,
que no quiero mas distancia
y que quiero estar...
En una hamaca en Macondo
esperando a Amaranta Ursula
para cerrar los ojos.

Lo lamento si en ocasiones
por mis sorpresas te hice llorar,
jamas quise que eso ocurriera
solo quería una "parábola abierta hacia arriba" en tu rostro
una simple pero considerada liberación de endorfinas...
Ahora para mi mala suerte,
desde hace meses despierto cantando
desde Portugal hasta Cultura
pasando por los Red Hot y por Foo Fighters
no te lo tomes a mal,
solo quiero ser un lunático
para así estar en mi habitación, mirar mi pared
y entender realmente a Oasis.

Lo lamento por los malos ratos que te tuve que haber echo pasar,
lamento que en ocasiones mi preocupación te hostigara,
lamento ser y no ser.
Y agradezco tu apoyo cuando hacia falta,
tus pequeños gestos vacacionales,
el sillón rojo con "instrucciones para llorar"
entender que mis ilógicos dibujos sirvieron de descargo
y que tu cariño era mas preciado que la cerveza de Homero,
que "el señor caja" para Davor
y que las justificaciones para Gerardo.

Espero puedas perdonar tanta incoherencia,
inmadurez, indecisión y a un ser tan impuntual.

No olvidar

El mundo puede cambiar, siempre hay esperanza.