En la forma más simple, por aquel detalle sin gracia
describo esto. Como una simple coincidencia logro difundir en mi difuminada visión
aquello que el tiempo paralizó para mi, aquello no tan simple de entender en el
momento adecuado, pero comprensible cuando te tomas un café en el centro. Bastaba
solo un gesto, una pequeña brisa que hiciera bailar a una insignificante pelusa
o un pequeño niño cayéndose de una bicicleta para conmover esa agrietada y
desgastada ternura, lástima que suelo llegar demasiado tarde a todo. A
destiempo camino, dudoso de si debo correr en sentido contrario, acostarme en
el piso a ver pasar la noche o simplemente caminar como un zombie… Lo único
conmovedor y reconfortante es que ese pequeño segundo basto para sentirme
pleno, donde todo se sintió distinto y único, por alguna extraña razón la
ultima mirada siempre es la mejor.
domingo, 13 de octubre de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No olvidar
El mundo puede cambiar, siempre hay esperanza.
-
Finalmente después de un largo y complicado día, después de diversos conflictos y pequeñas siestas cedí al cansancio y al agotamiento, ...
-
Lamento que la palabra lastima mente no exista, que mis acciones se contradigan, que en ocasiones tenga mala ortografía, y mi querer vaci...
-
Volver a los mismos lugares hasta (re)encontrarme, retornar a esos paisajes re-emprender esos rumbos para ir de donde vine y venir de d...
No hay comentarios:
Publicar un comentario