martes, 15 de octubre de 2013

El sentir de un perro

Todo comenzó por un leve gesto del Aquiles que con su hocico apoyado levemente en el piso, algo totalmente al azar me hizo fijar mi mirada con la suya y ver en el una profunda tristeza, desolación y vació en medio... Y eso me hizo pensar en como sienten los perros, siempre pensé que los perros hacían muy pocas cosas en comparación a las que nosotros hacíamos- un error gigantesco - podía enumerarlas con una mano: comer, dormir, cagar, mover la cola, ladrar y sentir. Cada una de ellas es realizada con completa dedicación de su parte, y en la que me detendré es en sentir, al tener una "libertad limitada" y un espacio de relaciones bastante reducido los perros cuando sienten, lo hacen con ganas e inocencia pura, un perro te va a querer sin importar si eres chico o alto, con muchos recursos o duermes en el forestal, si terminaste cuarto medio o estas haciendo un doctorado, si le haces cariño o lo retas porque se comió los cordones de tus zapatillas, si estas sano o enfermo. Quieren sin barreras, y de corazón - como muchos quisieran hacerlo - estarán contigo en las buenas y/o malas, te acompañaran a comprar el pan o te harán correr por una plaza, son divertidos e hiperactivos niños al jugar e infinitas cajitas musicales de ternura que una sola caricia en ese suave pelaje significa una ilimitada dosis de cariño puro y sincero, ellos si que sienten y vaya que lo hacen... Y cuando extrañan a alguien, buuu mejor ni les cuento como lo hacen, por ser mi perro se pone en huelga de hambre, duerme todo el día, se revuelca en la cama de quien echa de menos y por sobre todo siempre esta atento a cualquier pequeño ruido que pueda provenir de afuera y pueda significar que llegó. 

En ocasiones me atrevo a decir que tuve complejo de perro, no solo por rascarme descontroladamente moviendo el pie chocando una y otra vez con el piso, sino que también en el ámbito de los sentimientos - tan auto-destructivo como siempre - menos mal que ahora ya no, y solo me centro en subirle el animo a mi hermano chico y compañero de vida conocido como mi perro, sabia que algunos trastornos emocionales tenían caracteres hereditarios pero no sabia que era posible heredarselos a un perro dentro de la familia, supongo que su naturaleza es lo que lo tiene asi, y el no lo siente como algo malo, sino que como una espera mas larga. Tranquilo amigo mio, tu espera terminara dentro de uno o dos días puedes esperarlo mirando por la ventana yo te acompañare, puesto que mi espera hace rato que se fue a recorrer el mundo y creo que eso esta bien, por eso mejor te acompaño.

PD: Guaf Guaf 

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