miércoles, 2 de octubre de 2013

Decidiendo

Era tan fácil como tomar una chaqueta y salir por la puerta. Mirar a los dos lados de la calle y seguir en tren, visitar a quienes fueron importantes y sonreír murmurando un "hasta luego". Ser como una flecha volando por los aires con un ocaso de fondo, para la lastima de uno nuestras flechas se encadenan para evitar que volemos, así es, encadenadas a necesidades superficiales, encadenadas a miedos y rencores, encadenadas muchas veces por nosotros mismos, somos solo capaces de ver las cadenas ajenas mientras las nuestras se esconden en lo mas invisible tuyo, pero no es tan difícil zafarse de ellas. Destruyela, y vuela. Alto, no puedes volar por acto de magia, necesitas que el arquero te elija y una al arco para lograr tu cometido... Usa la conexión que existe con el arquero, dile que quieres volar y en cosa de segundos estarás sintiendo la tensión del arco contra ti... Se revuelve tu estómago, tus ojos fijos y corazón delata tu estado. Relájate y disfruta del viaje.

Aún no logro romper lo que me encadena, pero no me desespera, en algún momento pasara y allí mi relativo minutero no tendrá importancia, y mi corazón dejara de latir exclusivamente para comenzar a sentir realmente. Si puedes verlo, puedes conseguirlo. No dejes que la cantidad de cadenas te asusten, siempre hay forma de romperlas, y se convierte en nuestro deber encontrar la manera de hacerlo... La mía es decidiendo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No olvidar

El mundo puede cambiar, siempre hay esperanza.