jueves, 2 de enero de 2014

Contradicciones de una noche sin sueño

Después de todo
heme aquí ausente en mi presente,
infectado desde las entrañas
por el virus de los “que tal si”,
mis ojos pesan
no tanto como mis latidos cansados
pero vaya que pesan a esta hora,
en este lugar y en esta situación,
el fruto de mis acciones
se siente amargo,
los abrazos pisados
le daban dulzor,
pero aquí no basta la necesidad
ni tampoco las vidas pasadas,
aquí necesito caricias,
habladurías incoherentes pero honestas,
conexiones a larga distancia,
verte leyendo,
que veas el futuro
pero uno distinto,
y por mas que quiera
la causa de mis problemas
no es la solución a los mismos,
agradecería que fuese una cerveza
seria mas simple y sencillo,
si se acaba voy por otra y punto,
el problema es que no hay otra,
no existe otra y no lo va a hacer jamás,
eso es bueno, hasta cierto punto,
mi descargo es esto
y mi consuelo son los sueños
en donde apareces
y susurrando metáforas
me dices como estás.
Aprendí a embriagarme seguido
pero no con alcohol,
quizás cuando encuentre una salida
te reencuentre y me desdoble,
te sonría como antes
y escuchemos música hasta fingirnos sueño,
y fingirnos inocentes
para querernos inconsciente,
como un juego que no me atreví a ganar,
y las promesas solo se echaron a volar,
no importa si no vuelven para ser cumplidas,

me basta con embriagarme con música..

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